Porque mi teléfono móvil se ha vuelto muy lento?

Pongámonos en situación; resulta que al comprar nuestro smartphone de gama alta, este andaba muy sobrado en cuanto a potencia, memoria RAM etc, de tal modo que nos resultaría difícil pensar que en algún momento toda esa velocidad y fluidez propia de un rayo se tornaría en una desesperante lentitud. Pero inexplicablemente y casi sin darnos cuenta, nuestra ágil liebre se va tornando en una torpe y lenta tortuga… las aplicaciones tardan en cargar, los juegos se bloquean o se cierran solos, la batería se calienta de forma anormal y otras contrariedades.

Lo cierto es que este problema, más que de nuestro dispositivo móvil, es culpa de las cientos de aplicaciones y archivos de todo tipo que recorren sus particiones a lo largo del tiempo. Y es que en realidad no importa cuan potente sea nuestro dispositivo móvil, si no hacemos un mantenimiento regular y adecuado de este, tarde o temprano empezaremos a notar como se torna lento e inestable.

Pero no debemos alarmarnos y mucho menos pensar que nuestro smartphone ha resultado dañado de forma irreversible, se trata simplemente de que sus particiones están saturadas y cuanto más cerca se encuentren del colapso más inestabilidad repercutirá en el software del dispositivo, así como en su procesador y memoria RAM.

Por qué mi teléfono móvil va muy lento

A continuación os daremos algunos consejos para mejorar la rapidez de un teléfono móvil que se ha vuelto lento y dejarlo funcionando al mismo nivel que el primer día de uso.

Pero recordad que esta tarea tendremos que llevarla a cabo una vez al mes aproximadamente, dependiendo de la intensidad con que usemos nuestro smartphone, sobre todo en lo que respecta al número de aplicaciones y juegos que instalamos y desinstalamos.

El primer y más importante paso es el de identificar cuales son aquellas aplicaciones que se ejecutan en segundo plano y que cantidad de recursos ocupan, para lo cual, antes de nada tendremos que activar el menú del desarrollador de nuestro teléfono móvil.

Activar el menú de desarrollo es un proceso muy sencillo que se realiza de forma similar en todos los dispositivos Android.

Dentro de los ajustes del teléfono veremos la opción Acerca del dispositivo, donde si entramos en ella podremos encontrar toda la información relacionada con nuestro terminal Android.

Buscamos la casilla donde figura el número de compilación y pulsamos sobre ella siete veces seguidas, acto seguido se mostrará un dialogo informando de que ya somos desarrolladores.

Regresamos un paso atrás hasta la primera posición del menú ajustes y pulsamos el nuevo icono de acceso a las opciones de desarrollo.

Dentro de las opciones de desarrollador buscamos el acceso a la lista de los servicios en ejecución activos en ese momento, tanto en primer como segundo plano.

Ahí podremos ver toda la información detallada relevante a las aplicaciones que están permanentemente iniciadas de forma silenciosa, la memoria RAM que ocupa cada una, así como la usada por el sistema y el total de memoria RAM que nos queda libre.

Parar y desactivar servicios en ejecución de Android

Debemos repasar esta lista y apuntar todas aquellas aplicaciones inútiles o de las que podemos prescindir. Un error muy habitual es mantener instalada una aplicación que se ejecuta en segundo plano esperando que algún día haremos uso de ella, ya que cuando nos haga falta siempre la podremos descargar.

En caso de no querer o poder eliminar ninguna de ellas, también tenemos en el gestor la opción de pararlas temporalmente y liberar la memoria ram en uso, pero con cada próximo reinicio estas se volverán a iniciarse en segundo plano.

Seguidamente nos dirigimos al administrador de aplicaciones de Android y basándonos en la selección de las aplicaciones realizada en el paso anterior, procedemos a desinstalar o desactivar según sea el caso.